lunes, 22 de abril de 2019

La corrupción también está en seguir cuentas “que informan” en base al trabajo de otros periodistas



Me pueden decir viejo, envidioso, atacado, egoísta, etc, al empezar a redactar este artículo fui consiente de que los aludidos y las personas que se sientan identificadas en lo que escribo, no me verán con buenos ojos, pero sé también que muchos me darán la razón. Así que bienvenidos los malos comentarios y críticas negativas.


Hemos manoseado tanto la palabra corrupción y la tenemos en la punta de la lengua sobre todo por los momento de crisis a nivel político que vive Ecuador actualmente. Sin embargo no centramos nuestra atención en mirar hacia adentro, hacia nosotros mismo y analizarnos que tan corrupto somos y como apoyas de alguna manera a los corruptos indirecta o directamente.
Esto en referencia al alcance que tienen las redes sociales y la “monetización” que algunas de ellas brindan para ganar dinero de una manera fácil.

En farándula usando el argot popular se “ha prostituido” la forma de ser periodista, reportero, comunicador a través de las redes sociales, ahora una gran mayoría con una cuenta en Instagram o Facebook se creen periodista con la capacidad de estar presentes en todo evento con la finalidad de hacer reportajes o noticias. Pena por los relacionistas públicos que deben de soportar el acoso de estos “periodistas” que en algunos casos buscan beber y comer gratis a cambio de postear una foto con un artista en sus redes sociales. En fin, para mi eso es un acto de corrupción.

Si un acto de corrupción tan criticado como el de ciertas marcas que en busca de publicitarse ven en esa cuentas que superan los 10k (algunos comprados obviamente) el alcance para llegar a promocionar sus productos. Sepan que esas cuentas de farándulas manejas desde la clandestinidad porque no tienen un periodista con rostro y cuerpo que de la cara y cuya imagen de perfil es solo un logo cualquiera. Existen miles de ellas solo dedíquese unos minutos a monitorear y se dará cuenta de ellos. Todas ellas sobrepasan los 10k y no son más que simples replicadores de noticias emitidas por canales de televisión y otros medios online. Lo que en el argot periodístico llamamos el “copia y pega”.
Déjeme decirle que al reportero de TV, le caiga bien o mal, o usted critique bien o descalifique su trabajo periodístico se saca la madre por conseguir una nota así sea la más simple y sencilla, sale en busca del entrevistado, regresa a editar, crea generador de caracteres, y tiene que seguir un laborioso proceso hasta que esa noticia salga al aire. Y es no solo el trabajo al aire de un reportero, es el de un chofer, camarógrafo, asistente de producción, editor, director de contenido, maquillador, etc envuelto en todo este proceso comunicacional. Y todo ellos trabajan y reciben un salario nominal de parte de la empresa en la cual laboran.

Estas cuentas de redes sociales en un “mero acto de corrupción y vagancia” a duras penas lo que hacen es bajar de Youtube ese video, editarlo, en un programa de edición de videos bajados gratis para un PC o hasta para un celular y zas suben la nota (a veces tergiversando la idea central y contenido de la misma) dando replique solo a las partes polémicas y que generan comentarios de sus seguidores que creyéndose grandes conocedores se pelean entre ellos generando un tráfico a la cuenta que seguramente halagará al dueño, más no a quienes por otro lado tratan a través de plataformas digitales realizar un periodismo serio y con todo el proceso ético que conlleva esta profesión de comunicador social.

Sepan que mientras reporteros serios y trabajadores están a través de medios online tratando de buscar un ingreso económico no reciben ni un like, ni les dejan comentarios en las informaciones que general bajo todas las normas deontológicas que nos machacan en las aulas de clases. No veo justo que un vago desde la comodidad de su casa se dedique a subir y replicar noticias ya trabajadas y no generarlas como muchos profesionales si lo hacen sudando la gota gorda en la calle. Y cuya mínima inversión económica es ir a un cyber, pagar un plan mínimo de Internet en casa o uno en su celular.

Para mi “corrupto” es también cada seguidor real que tienen esas cuentas que en muchos casos publican la desfachatez que pedir que se anuncien en ellas, mientras quienes con esfuerzo han pagado un dominio y hosting para crear una página web; adquirido computadoras, consola micrófonos para una radio online; o cámaras, luces etc para montar un canal online y transmitir, tiene que buscar día a día auspiciantes o esperar que alguna marca confíe en ellos y se publicite.

En redes sociales somos libres de seguir a quien nos de la gana, este comentario no va en contra de eso ni quiere impulsar a seguir a ciertos medios online. Va dirigido a que se de cuenta que mientras usted le da like a un video robado (aunque esté en Internet) alguien se está usufructuando del trabajo de todo un equipo de profesionales que hace lo imposible por tener una noticias en un diario, revista, radio y canal de TV. Y si bien les queda la satisfacción de ver como sus noticias y trabajo es difundido y llega a más público no creo que sea satisfactorio que otros se lucren de su trabajo.

¿A usted le gustaría sacarse la madre para que otro desde la comodidad de su hogar obtiene ganancias? Creo que la respuesta de la gran mayoría dirá NO, pero es lo que están en muchos casos haciendo quienes siguen esas cuentas truchas.

Y las marcas y quienes manejan la torta de repartición de inversión en publicidad o los emprendedores que desean dar a conocer sus productos o servicios es hora de que miren hacia los medios online, heyyy SI ACA ESTAMOS, y digo acá estamos porque sin querer victimizarme, soy parte de 2 medios online que están siendo liderados por profesionales, “no del copia y pega” que deseamos ver como nuestros medios crecen no solo en seguidores, likes y comentarios sino también en la oportunidad de tener un ingreso económico que nos de la satisfacción de saber que nuestro trabajo ético y profesional es remunerado y que somos una vitrina en la cual productos o servicios encuentran la forma de exhibirse y saben que ese público que nos lee o nos ve a través de las plataformas digitales son potenciales clientes.

No es la cantidad de seguidores que tengas, es la cantidad de esos seguidores que sean potenciales clientes y adquieran tu producto o servicio. Quienes siguen esas cuentas faranduleras en su gran mayoría son adolescentes y jóvenes que aún no son laboralmente activos y que no tienen poder adquisitivo y aún depende de lo que sus padres y familiares les pueden comprar o el dinero que les puedan dar para que ellos adquieran algo. Las persona ya con un trabajo o ingreso por su propio status y vinculación social buscan otra manera de informarse y entretenerse a través de las plataformas digitales y al tener poder adquisitivo se vuelven en potenciales clientes de marcas o servicios.

En fin, podemos seguir la cantidad de perfiles que nos de la regalada gana, pero debemos estar consientes de que un like más o un comentario menos es la línea delgada que existe en hacer ganar dinero a un vago o ayudar a un profesional tener un ingreso que pueda darle la satisfacción de ver su trabajo realizado con amor y esfuerzo pueda ser remunerado.

Finalmente, esto no aplica obviamente a los reporteros y periodistas conocidos o que tiene cuentas en redes sociales en las cuales informan o postean sus notas o replican las de colegas o compañeros y eso es perfecto. Muchos tiene una cuenta dedicada exclusivamente a eso separando su vida personal de la profesional o incluso tienen sus propios canal de Youtube en el cual recogen sus propio trabajo, trabajo que otro en algunas ocasiones lo toma, edita y postea como si fuera suyo. El hecho no está en usar las redes para informar, es el querer ganar dinero como si se tratara de un trabajo formal, que se ejerce bien desde plataformas digitales manejadas con el profesionalismo y ética de un medio de comunicación real, tanto empresarial como comunicacional.

Lcdo. Stalyn Ramos Lara
Música Talento EC.












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